miércoles, 12 de febrero de 2014

Al mundo, a la soledad y al amor...

Se encontraba de nuevo sentado sobre ese viejo escritorio, contemplando en la penumbra sus viejas memorias escritas en un diario desgastado, aun con todos esos segundos en su existencia, un sentido de vació e insatisfacción atestaban su mente.

-Esto es lo único realmente transcendental que logrado...- Dijo a si mismo, cortando el silencio de la obscura habitación, que era solo iluminada por el manto nocturno que entraba por la única ventana del lugar.

Después de analizar un instante lo que su mente articulo para si mismo, se dispuso a abrir el pequeño compendio. Frases de todo tipo plasmadas entre sus hojas, algunas eran simples, otras eran hermosas y otras llenas de pesar y desdicha.

Al leerlas llegaron recuerdos a su ser, las diferentes causas que la vida y sus propias decisiones le dieron  para el lograr sentirse de esa manera y poder darle forma a esos escritos. 

Habían palabras de amor para Laura, palabras de odio para su padre, reflexiones sobre la vida de su madre, conclusiones de su relación con Maria, el reflejo del dolor que le causo Sandra y un sin fin de entradas de algo que nunca lo abandono en todos los años que llevo a acabo ese compendio, su amante y compañera, la soledad.

Sus propios demonios, lo habían llevado a esta precaria situación en la que se encontraba, viviendo del pasado, alimentándose de los recuerdos y sobreviviendo gracias a glorias pasadas. Y así mientras se regocijaba en la soledad y su pasado, encontró una frase que ya había olvidado por el paso del tiempo. Con gran dolor recordó el motivo detrás de esta frase, la muerte de su madre...

"Ayer mi vida era plena y completa, pero no me di cuenta hasta hoy, que de mi camino fuiste arrebatada, solo le agradezco a la vida que haya sido la muerte quien te alejo de mi y no la propia vida... Como un niño desconcertado, me encuentro, y navego por un camino equivocado, pues no se que hacer con esta noticia, tu anochecer me persigue y enfrían mi corazón como una ventisca, se que no me abandonaste pero no puedo percibirte..."

No pudo continuar leyendo por que una punzada en su pecho lo tomo por sorpresa, se incorporo rápidamente de su escritorio, camino a través de la obscuridad de la noche hasta llegar a  una pequeña barra al otro lado de la habitación. 

-Me lleva el carajo...- Hablo para si, mientras tomaba un vaso y servia un poco de whisky. Después de beberlo de un trago tomo el control de su sistema de sonido y puso a todo volumen el Adagio sostenuto No2. en C Menor op.18 de Sergei Rachmaninov, mientras el melancólico sonido de los violines y el hermoso sonido del piano inundaban la habitación, conforme la música llegaba a su crecendo, las lagrimas brotaban de sus ojos.

Habia llegado al punto de inflexión, vertió mas bebida en su vaso, tomo un cigarrillo y lo encendió, y partió de nuevo al viejo escritorio. Mientras vaciaba la botella y el cigarrillo llegaba a su fin, desenvaino su pluma y tomo su diario y se dispuso a ser su ultima entrada.

"En esta vida, me esforcé por entender cuanto pude, contestar todas las incógnitas que mi ser llego a plantearse, pero ahora solo quiero saber, por que dicen que el suicidio es de cobardes, hay que tener mucho valor para acabar con tu vida...

Y aquí me encuentro aterrado, sin saber que pasara después, es la incertidumbre lo que me detiene. Pero hoy eh tomado la decisión de saber que hay detrás de la puerta que todos llamamos muerte...

Por esto, aquí les escribo mi testamento y ultima voluntad...

*Al Mundo le dejo esta compilación de vivencias, no es mucho, pero es lo mas transcendental que logre en esta vida, espero que en algún momento estas letras le ayuden a otro ser.

*A la soledad le heredo todo lo que eh llegado a obtener, pues a diferencia de todas esas personas que fueron y vinieron de mi vida, ella siempre estuvo conmigo arropándome cuando tenia frió, abrazándome cuando necesitaba apoyo, amándome cuando me sentía perdido... A ti mi fiel compañera te dejo todo lo que soy y fui, aunque te merezcas mucho mas...

*Al amor solo le dejo unas palabras y muchas preguntas; No quise dejar de creer en ti vivía con ganas de amar pero fue mi castigo nunca encontrar quien reviviera mi esperanza en ti... en cuanto a las preguntas son: ¿Donde estaban los labios que curarían mi soledad? ¿Donde esta esa caricia que me haría recapacitar? ¿Por que creí en ti, maldito embustero del que se encuentra solo?

*A quien reciba y lea estas notas le dejo mi ultima voluntad... Comparte este diario, no importa, si lo lee 1 persona mas o un millón, solo hazlo, te pido ese favor con toda mi alma y aunque seamos extraños y nunca nos conozcamos una parte de mi alma siempre ira contigo... y de antemano muchas gracias...  Dante Solis Gallardo"

Dejo el diario a un lado de el, despidiéndose mentalmente de todas sus memorias y vivencias.

Se percato que su cigarro se había extinguido, -Creo que extrañare a estos soldaditos de la muerte- pensó para si, mientras abría el cajón inferior derecho y de su interior sacaba una vieja pistola que llevaba cargada media década, y con un solo movimiento sin titubeos la coloco sobre su sien y justo antes de jalar el gatillo dijo - Lo siento soledad, pero ya no puedo ser mas tu amante, me voy espero que no sufras sin mi presencia a tu lado...- y un ruido ensordecido por la música se expandió por la habitación y como un buen amante se unió al vació de la soledad.

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